FAQ & Consultas
He agrupado las consultas más frecuentes sobre el cuidado dental de los niños, si tienes alguna consulta extra no dudes en escribirme.
Resolvé todas tus dudas
La odontopediatría es la especialidad de la odontología dedicada a la salud bucal de bebés, niños y adolescentes. Es súper importante porque los dentistas infantiles están capacitados para tratar las necesidades únicas de los chicos, desde la prevención de caries hasta el manejo de la ansiedad en la consulta. Además, se encargan del correcto desarrollo de la dentición y la detección temprana de problemas.
La recomendación de la Sociedad Argentina de Odontología (SAO) y la Asociación Argentina de Odontología para Niños (AAON) es que la primera consulta sea antes del primer año de vida, idealmente cuando le sale el primer diente. Esto permite que el odontopediatra te dé consejos sobre higiene, alimentación y hábitos que previenen problemas a futuro.
Sí, la mayoría de las obras sociales y prepagas importantes en Capital Federal tienen cobertura para la atención odontopediátrica. Es fundamental que consultes con tu plan médico específico para conocer el alcance de la cobertura, ya que puede variar entre consultas, tratamientos y especialidades. Muchas veces, la cartilla de prestadores te va a indicar qué clínicas y profesionales trabajan con tu obra social.
Los tratamientos más frecuentes son los preventivos: limpiezas, aplicaciones de flúor para fortalecer el esmalte y selladores de fosas y fisuras para evitar caries en molares. También se realizan tratamientos restauradores como empastes (arreglos de caries) y, en casos más complejos, tratamientos de conducto en dientes de leche y extracciones.
La principal diferencia es la especialización y el enfoque. Mientras un dentista general trata a pacientes de todas las edades, el odontopediatra tiene una formación de posgrado para atender exclusivamente a niños. Sabe cómo manejar la conducta infantil, usar un lenguaje apropiado y adaptar las técnicas y el instrumental para que la experiencia sea positiva y sin miedos.
Hay varias cosas que podés hacer:
Preguntale a tu odontopediatra sobre la técnica «decir-mostrar-hacer», muy efectiva para los chicos.
Contale sobre la visita de forma positiva y sin mentiras.
Evitá usar palabras como «dolor» o «pinchazo».
Jugá a ser dentistas en casa.
Elegí un odontopediatra que tenga un consultorio amigable y lúdico, y que sepa cómo generar confianza.
¡Claro que son importantes! Los dientes de leche cumplen funciones esenciales: permiten una correcta masticación y nutrición, ayudan al desarrollo del habla, y mantienen el espacio para que los futuros dientes permanentes salgan en la posición correcta. Si se pierden antes de tiempo, pueden generar problemas de alineación y oclusión en el futuro.
Desde que aparece el primer diente, tenés que limpiarlo con una gasa húmeda o un cepillo de dientes de silicona. A partir de los dos años, o cuando el niño ya pueda escupir, podés usar un cepillo dental de cerdas suaves y una cantidad muy pequeña de pasta dental con flúor. Es clave que, como adultos, supervisemos el cepillado al menos hasta los 8 o 9 años.
La alimentación es fundamental. Reducir el consumo de azúcares, bebidas azucaradas y golosinas es la mejor manera de prevenir las caries. Los alimentos saludables como frutas, verduras y lácteos ayudan a fortalecer los dientes. Además, no es solo qué comen, sino con qué frecuencia lo hacen; picar entre comidas aumenta el riesgo de caries.
Para encontrar un buen profesional, buscá recomendaciones en grupos de padres, consultá la cartilla de tu obra social y chequeá en los sitios de asociaciones profesionales como la Asociación Odontológica Argentina (AOA) o la Asociación Argentina de Odontología para Niños (AAON). También, leé las reseñas en Google para ver las experiencias de otros pacientes. Asegurate de que el profesional esté matriculado y tenga la especialidad reconocida
Sí, el uso prolongado del chupete o la succión del pulgar después de los 2 o 3 años puede afectar seriamente el desarrollo de la boca. Este hábito puede generar una mala oclusión, es decir, que los dientes no encajen bien, y alterar la forma del paladar. En la consulta, el odontopediatra puede guiarte para dejar el hábito y recomendar tratamientos si fuera necesario.
Los selladores dentales son una capa protectora de resina que se aplica en las muelas de los niños para prevenir las caries. Funcionan sellando las fosas y fisuras, que son los surcos profundos donde los alimentos y las bacterias suelen quedar atrapados. Generalmente se aplican en los molares permanentes ni bien erupcionan, alrededor de los 6 y 12 años, ya que es el momento de mayor riesgo de caries.
